Conectate con nosotros

Otros

La Alemania paraguaya y el ‘infierno verde’ del Chaco

Publicado

en

Chaco

Una pequeña Alemania apareció, de pronto, en mitad del desierto verde del chaco© Getty Images

Tiempo de lectura 8 minutos

Querían vivir a su aire, por eso estuvieron huyendo durante casi cinco siglos. Desde la sobria Centroeuropa, pasando por los territorios de Rusia y Canadá, los menonitas, una rama del movimiento anabaptista originado durante la Reforma, encontraron uno de sus últimos refugios en una región muy diferente a la de sus orígenes: el ‘infierno verde’ del Chaco paraguayo, una inmensa y boscosa llanura habitada por anacondas, roedores gigantes y jaguares que se debate entre el calor sofocante y las lluvias torrenciales y que fue testigo de una de las guerras más sangrientas de la Sudamérica del siglo XX.

MENONITAS DEL CHACO

Martha Barg acaricia a sus caballos cerca del lugar en el que casi cien mil soldados pasaron a convertirse en lodo. 100.000 –por si los ceros ayudan a tomar perspectiva– muertos: esa fue la herencia que dejó la guerra del Chaco a Bolivia y Paraguay doce años antes de que se fundase la colonia de Neuland, el último asentamiento menonita en Paraguay y el mismo lugar en el que, hoy día, Martha y su marido alimentan a su ganado.

«Mis caballos tienen nombres raros» confiesa Martha en un castellano con fuerte acento alemán mientras da de comer a Natascha –su favorita– frente a la mirada impaciente de Kelly, Camilo y otro potrillo que aún no tiene nombre. Martha fue una de las primeras menonitas nacidas en Neuland.

Fundada en 1947 por refugiados procedentes de la URSS –sobre un terreno comprado por el Comité Central Menonita al gobierno de Paraguay–, los 2.474 nuevos colonos se encontraron con un terreno muy diferente a todos los que habían habitado. Por suerte, otros habían allanado el camino antes que ellos.

Chaco

Martha Barg fue una de las primeras menonitas nacidas en Neuland© Dani Keral

Los primeros menonitas llegaron al Chaco en 1928 y formaron lo que se denominó la colonia Menno. Pero ellos no acudieron como refugiados políticos, como sucedió después con los de Neuland y Fernheim, la otra colonia menonita de la región, sino que salieron de Canadá por propia elección. O «por ser caraduras», como explica entre bromas Patrick Friesen, gerente de comunicación de la asociación civil Chortitzer Komitee, ubicada en la población de Loma Plata, núcleo poblacional de la colonia Menno.

«A final de la década de 1920, Canadá introdujo un nuevo currículo escolar generalizado para todos los ciudadanos del país. Ante esto, las comunidades menonitas más conservadoras se opusieron a ceder el control y modificar sus tradiciones, por lo que optaron por emigrar«, explica Friesen a Traveler.

Los menonitas tienen las ideas muy claras: ante todo, están sus principios. Nacidos en el siglo XVI durante el movimiento reformista de la Iglesia Católica, cuentan como principal referente al sacerdote Menno Simmons, que promulgaba, entre otras cuestiones, el anabaptismo, el cual aboga por el bautismo en creyentes adultos y considera inválido el bautismo infantil.

Pacifistas por definición, los menonitas se fueron dividiendo en dos ramas: una, la más conservadora, que rechaza el uso de tecnología (como transportes a motor y los ordenadores) y lleva un régimen de vida estrictamente regulado por el trabajo, la oración y la vestimenta. La otra rama, más progresista, ha ido asimilando muchas de las características de la vida moderna.

Chaco

Martha Barg fue una de las primeras menonitas nacidas en Neuland© Dani Keral

Los menonitas que salieron de Canadá no lo tuvieron nada fácil para encontrar un lugar que les permitiese tantas concesiones. Tras varios intentos infructuosos, apareció Paraguay, cuyo gobierno aceptó todos sus reclamos casi sin pestañear.

Herido de muerte tras una guerra –la de la Triple Alianza, en 1870, frente a Brasil, Argentina y Uruguay– que mermó su población hasta casi un 80%, le hizo perder gran parte de su territorio (incluidas las cataratas de Iguazú) y le sumió en una crisis económica a causa de las indemnizaciones de guerra, Paraguay estaba dispuesto a casi cualquier cosa por aumentar su población y, sobre todo, sus ingresos.

La necesidad unió a Paraguay con los menonitas y esa misma necesidad es la que casi acaba con ellos: de las 1.800 personas que llegaron al Chaco, un 10% murió por fiebre tifoidea, y otro tanto, unas 200 familias, regresaron a Canadá con ayudas de parientes.

Los cerca de 1.200 que quedaron no tuvieron otra solución, habían gastado todo su dinero en una compra que mandó a la quiebra a los colonos incluso antes de que se hubieran asentado: el precio pagado fue muy elevado para un terreno semiárido del que no sabían nada, pues su conocimiento colectivo se basaba en el del hemisferio norte. Solo era posible una opción: la fuga hacia el futuro.

Chaco

El Chaco paraguayo, uno de los lugares menos conocidos de Sudamérica© Getty Images

LA ALEMANIA PARAGUAYA

«De la palabra de Dios no se puede comer», sentencia Patrick Friesen en la que es, quizá, la frase que mejor resume lo que ocurrió en el Chaco a partir de la llegada de la colonia Menno.

Diezmados por las enfermedades, la falta de agua y la escasez de alimento, los menonitas del grupo Menno, primero, y los de Fernheim poco después, se encontraron con que debían cambiar su forma de ver el mundo si querían sobrevivir en el país que les había tocado habitar.

Después de fundar las ciudades de Filadelfia y Loma Plata, ambas colonias iniciaron un proceso de cambio que coincidió, más de una década después, con la llegada de la colonia Neuland. Los menonitas del Chaco comenzaron a dominar el terreno y generaron una estructura civil y económica que les hizo alejarse del conservadurismo oxidado que los había anclado en el pasado –y que aún se puede observar en otras colonias menonitas ubicadas al este del país–.

De esta forma, tres décadas después de salir de Canadá, terminaron aceptando el cambio que les llevó a huir de Norteamérica: ajustaron su currículo educativo a las exigencias del gobierno paraguayo, manteniendo sus propios profesores y algunas de sus asignaturas.

Chaco

Caimanes, jaguares, serpientes, vacas, caballos…© Getty Images

Una pequeña Alemania apareció, de pronto, en mitad del desierto verde del chaco. Una Alemania paraguaya que piensa en alemán, gestiona en alemán, habla alemán, chapurrea castellano y se siente paraguaya.

«¿Somos alemanes? ¿Somos canadienses?» se pregunta Patrick Friesen, que confiesa entre risas: «yo soy paraguayo cuando Paraguay juega contra Alemania». Nacido en Paraguay y con pasaporte canadiense, a Friesen le surgen ciertas resistencias ante su país de origen cuando analiza situaciones como el estado de las carreteras (con una Ruta Transchaco que se cae a pedazos) o el de la economía(con un gobierno que les debe a los menonitas cerca de cinco millones de guaraníes).

«Yo me siento más como chaqueño, mi tierra, mi gente, mi entorno. En cuanto a las modalidades de trabajo, nos alineamos mejor con Alemania, pero manejamos los métodos paraguayos y queremos ser paraguayos, queremos que la bandera paraguaya esté en nuestra carne cuando esté por todo el mundo».

Chaco

La región fue testigo de una de las guerras más sangrientas de la Sudamérica del siglo XX© Getty Images

HABITANDO EL DESIERTO VERDE DEL CHACO

Martha está enamorada del lugar donde vive. Pese al calor sofocante de los meses de verano, ella lo prefiere al clima frío centroeuropeo –del que solo quedan recuerdos en su genética–: un tereré –la versión fría del mate argentino– y una hamaca a la sombra de su terraza ya le bastan para olvidarse de los puntos negativos de vivir en una de las regiones más duras y, a la vez, más ricas en biodiversidad de todo Paraguay.

La región del Chaco es, en realidad, uno de los biomas más grandes de Sudamérica. Con un área de 100 millones de kilómetros cuadrados, el Gran Chaco abarca cuatro países: Brasil, Paraguay, Bolivia y Argentina.

El desierto verde chaqueño está formado por una espesa capa de vegetación con árboles gigantescos como el palo santo o el orondo y espinado palo borracho. A sus pies, el suelo arenoso encierra depósitos subterráneos de agua salina, dejando poco espacio al agua dulce. Estas condiciones hacen que cada gota de agua potable tenga tanto o más valor que el petróleo, el otro gran tesoro que encierra el subsuelo chaqueño.

El petróleo, el agua y, sobre todo, el territorio, fueron los motivos de que, entre 1932 y 1935, 100.000 soldados acabasen convertidos en lodo. Como macabro aperitivo entre las dos guerras mundiales, Paraguay y Bolivia se acribillaron mutuamente en la llamada guerra del Chaco, un conflicto llevado a cabo por dos países que se lamían su orgullo y sus heridas tras las derrotas del pasado reciente –Bolivia frente a Chile en la Guerra del Pacífico, donde perdió su salida al mar; Paraguay en la ya mencionada Guerra de la Triple Alianza, donde lo perdió prácticamente todo–.

Chaco

El sonido de la naturaleza es una constante en el Chaco© Getty Images

Finalmente, Paraguay logró la “victoria”, en parte gracias a la estrategia de sus militares, en parte gracias al conocimiento del terreno facilitado por los indígenas guaraní-nandeba, que enseñaron métodos de supervivencia a los soldados como la forma de encontrar agua potable a dos metros de profundidad en el interior de un tubérculo.

Jaguares, serpientes mortales, vacas, caballos, especies supuestamente extintas como el pecarí del Chaco, redescubierto en los años 70, nueve especies de armadillo o el carpincho, el roedor más grande del mundo, son algunos de los habitantes que conviven con menonitas, indígenas y paraguayos mestizos en el desierto disfrazado de bosque que es el Chaco.

El ‘infierno verde’ es una de las regiones menos conocidas de Sudamérica, tan misteriosa como lo es Paraguay a ojos del viajero, un país que dormita, medio olvidado, en el corazón de Sudamérica y que aún suspira por todos los terrenos perdidos. Como su agua grande, Iguazú, esa maravilla natural que recibe a millones de turistas y que, de su pasado paraguayo, ya solo le queda el nombre.

Chaco

La Alemania paraguaya

Sigue leyendo

Otros

Sexo sustentável? O novo preservativo vegan que está fazendo sucesso

Publicado

en

A startup alemã Einhorn lucra anualmente cinco milhões de euros com a venda de preservativos e produtos de higiene feminina vegans e sustentáveis.

Sexo sustentável? O novo preservativo vegan que está fazendo sucesso

© .

LIFESTYLE SEXO E PRESERVATIVOS

Provavelmente você nunca pensou no assunto, mas o preservativo tradicional não é um produto vegan. Apesar do seu componente principal ser o látex, seiva extraída das seringueiras, esta contém também caseína, uma proteína de origem animal utilizada como lubrificante. Com foco nos consumidores vegans e que prezam pela sustentabilidade, a empresa alemã Einhorn passou a produzir um preservativo vegan e sustentável.

A Einhorn trocou a caseína por um lubrificante natural feito de plantas e só adquire látex extraído por meios o mais ecologicamente possíveis. Segundo informações da rede BBC, distanciaram-se das monoculturas da borracha em larga escala, que resultam no desmatamento e destruição de habitats naturais, e compram o produto de pequenos produtores na Tailândia, que evitam o uso de pesticidas.

Adicionalmente, uma equipe da Einhorn  acompanha a produção pelo menos três meses por ano, para evitar que os trabalhadores sejam submetidos a más condições de trabalho, acontecimento recorrente em seringais. Nessas produções, os agricultores recebem também 15% acima do salário mínimo.

A embalagem é feita com papel reciclado e o único problema a ser resolvido é o uso de alumínio, que ainda não foi banido do pacote. Vale ressaltar que a Einhorn  não é a primeira a fazer isso: a marca norte-americana Glyde lançou um preservativo vegan em 2013 e desde então outras alternativas sustentáveis começaram a surgir nas prateleiras.

De qualquer modo, a Einhorn vendeu no ano passado mais de 4,5 milhões de preservativos e conquistou uma grande fatia do mercado de preservativos, que vale oito mil milhões de euros. 

Sigue leyendo

Otros

Free shop como modelo de negocio afirma el empresario paraguayo Felipe Cogorno Álvarez

Publicado

en

Free shop como modelo de negocio afirma el empresario paraguayo Felipe Cogorno Álvarez 

Felipe Cogorno Álvarez junto a otros empresarios de frontera son los principales impulsores de este modelo comercial en Paraguay

El comercio fronterizo se vuelve cada vez más competitivo teniendo en cuenta los avances que existen en la ciudad brasileña de Foz de Iguazú colindante con Ciudad del Este, como por ejemplo la apertura del primer Free Shop mediante una ley que fue aprobada en el 2012 permitiendo una cota US$ 300.

Ciudades fronterizas podrían quedar en desventaja según el empresario Felipe Cogorno Álvarez   

Ante la apertura del Free Shop en una ciudad del país vecino se presenta un escenario poco favorable para el comercio esteño ya que, los ciudadanos brasileños por facilidad y comodidad, decidirán comprar sin salir de su país lo cual repercute directamente en el flujo de compradores extranjeros del lado Paraguayo y por sobre todo a uno de los principales grupos empresariales liderado por Felipe Cogorno Álvarez, uno de los directores del Grupo Cogorno.

Son varios los planteamientos que se presentan desde el sector empresarial que hace años viene trabajando de manera conjunta para hacer crecer el comercio en la capital del Alto Paraná, una de ellas tiene que ver con un proyecto de ley que permita habilitar el mismo formato Free Shop en ciudades de nuestro país como: Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero y Salto del Guaira a modo de no quedar en desventaja con el lado brasileño.

El proyecto de ley en cuestión está siendo impulsado por varios empresarios de la zona que van desde shoppings, supermercados mayoristas, casas de electrónica entre otras quienes plantean específicamente habilitar los comercios libres de impuestos con una cota de US$ 500, por consecuencia afirman desde este sector que deberán renunciar vender a connacionales y se limitarán exclusivamente al público brasilero.

Felipe Cogorno Álvarez quien es propietario de Shopping China, y otras empresas que lidera junto a sus hermanos Gustavo y José Carlos plantea que Paraguay debe reconsiderar la apertura de Free Shops en frontera. Estos comercios existen en zonas fronterizas de Argentina, Uruguay y ahora Brasil, por lo tanto, Paraguay queda totalmente rezagado en ese ámbito, estando en desventaja con los demás países de la región.

O Natal do Shopping China já chegou, e com ele o bom velhinho! e o que será ele tem pra você neste natal?

A puertas del fin de semana…🎊 #VS #bowling te ofrece las mejores promociones 🤩 🎳 contamos con 3 ambientes climatizados y el mejor atendimiento..🎊💁‍♂️ — em Saltos De Guairá, Canindeyu, Paraguay.

Sigue leyendo

Otros

El 2020 será el peor en 70 años para la región, según Cepal

Publicado

en

AFP
REDACCIÓN INTERNACIONAL

Las crecientes demandas sociales y las presiones por reducir la desigualdad en América Latina y el Caribe acentúan el complejo contexto que vive la economía de la región, que apenas crecerá un 0,1% en 2019 y que en 2020 cerrará la peor etapa en 70 años.

A las turbulencias sociales y políticas de algunos países, se suman la desaceleración en la demanda interna, una baja venta agregada externa y mercados financieros internacionales más frágiles que conducen a una “desaceleración económica generalizada y sincronizada a nivel de países y de sectores”.

El diagnóstico se encuentra en el Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2019, dado a conocer ayer en Santiago de Chile por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

BAJAS. El 2019 es el sexto año consecutivo de bajo crecimiento para las economías de la región, con una tasa casi nula (frente al 1% de 2018), mientras que para 2020 la proyección se sitúa en torno al 1,3%, lo que conforma al periodo 2014-2020 como el de menor crecimiento en las últimas siete décadas. “Algo no funciona”, aseveró la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, y detalló que el PIB per cápita se contrajo 4% entre 2014-2020 en la región, lo que implica una caída promedio anual del -0,5%.

Además, ilustró que la desocupación nacional aumentará de 8,0% en 2018 a 8,2% en 2019, lo que implica un alza de un millón de personas, llegando a un nuevo máximo de 25,2 millones.

A ello se suma un deterioro en la calidad del empleo por el crecimiento del trabajo por cuenta propia (que superó al empleo asalariado) y de la informalidad laboral. También cayeron la inversión, el consumo per cápita, las exportaciones y la calidad del empleo.

“Vimos crecientes y urgentes demandas sociales para aumentar inclusión social en ingresos y bienes públicos. La región no aguanta políticas de ajuste y requiere políticas para estimular el crecimiento y reducir la desigualdad”, comentó Bárcena.

“Las condiciones actuales necesitan que la política fiscal se centre en la reactivación del crecimiento y en responder a las crecientes demandas sociales”, abundó.

Finalmente, llamó a un mayor gasto público en inversión y políticas sociales para reactivar la economía.

DESACELERACIÓN. Según el informe, 23 de 33 países de América Latina y el Caribe (18 de 20 en América Latina) presentarán una desaceleración de su crecimiento durante 2019, mientras que 14 anotarán una expansión de 1% o menos al finalizar el año.

La actividad económica de Sudamérica crecerá de -0,1% en 2019 al 1,2% en 2020. El informe prevé para Venezuela un mayor retroceso, con una contracción de -25,5%, seguido por Nicaragua (-5,3%), Argentina (-3,0%) y Haití (-0,7%).

Brasil, por su parte, registrará una expansión del 1% y Paraguay 0,2 %.

Los desafíos de reactivación económica regional se dan en un entorno global de bajo dinamismo económico, que en 2019 crecerá solo un 2,5%.

Sigue leyendo

Más popular